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viernes, 17 de agosto de 2012

Cibertrovador


(poema anacrónico-jocoso en octosílabos)

Al pie de esta torre aguardo
que te asomes, alma pura
no es el tiempo el que dura
sino la hoguera en que ardo

Mi móvil en el regazo
Un portátil que me jura
conseguir la cobertura
para colmarte de abrazos

Y tú, en silencio, ni caso
tu indiferencia procura
regar tu amor, sin factura
por mis venas, dando saltos

Consigo entrar en el lazo
del wi-fi que el bien augura
parece que me asegura
conexión pero con plazos

Entro, resisto el retraso
la impaciencia ya me apura
y me adentro en la espesura
del Google, que me da paso

Tu ventana, a cal y canto
sin señal de luz, a oscura
sin esperanza futura
de tenerte entre mis brazos

Con mis dedos, tecleando
sigo en mi fiel aventura
pues no hay peor quemadura
que la pasión que yo aguanto

Un mensaje que es quebranto
y esperando su lectura
como manzana madura
sale del vil aparato

Más si se pierde el contacto
de quien depende mi cura
me sobran y con holgura
los correos que te mando

Sigo aquí, desesperado
bajo esta cruel dictadura
y la insufrible locura
de un Internet enroscado

Recurro al móvil mundano
lo acerco a mi comisura
pero todo es impostura
pues estás comunicando

Y grito en mi desencanto
¡si esta ciencia en miniatura
no transmite mi ternura
reniego de este adelanto!

Amanece y ya me marcho
con un poso de amargura
y también, de calentura
que llevo un mes sin probarlo

lunes, 16 de abril de 2012

Amor se escribe sin hache




Amor se escribe sin hache...

Como los ojos que escancian tu mirada
Como el aire que busca refugio en tu falda
Como once pares de besos
Como el abanico de tu risa
Como el umbral de mi esperanza
Como el aroma del olíbano
Como la espiga impúber
Como un ejército de ocas amarillas
Como enero, abril y agosto
Como el adiós de los años
Como el águila y el azor,
Como el álamo y el abedul
Como el anillo de un ángel del Olimpo
Como el enebro y la escarcha
Como tu escote y tu espalda
Como el oboe y el olifante
Como el abrazo de un arlequín enamorado
Como el aloque, la almendra y el ombú
Como el enroque de tu cintura
Como los arpegios de un aleluya
Como la oscura África
Como Europa encendida...

Como Anagrama de ROMA, AMOR...

...Amor se escribe sin hache.

jueves, 22 de marzo de 2012

Pregunto


¿Tiene miedo la madera acariciada por lenguas de fuego?
¿Teme la choza de ramas el silbido de un huracán?
¿Tiemblan los peces arrastrados hacia la playa por la encrespada marea?

Pregunto

¿Cómo combate el frío una espalda desnuda en el hielo?
¿Quien tiene el poder invisible para repartir por igual el orgullo?
¿Desde cuando la fiebre acompaña al hombre?

Pregunto

¿Se ocultan los insectos venenosos para no mostrar su miseria?
¿Por qué la saliva baña una boca ansiosa?
¿Hay alguien en el desierto que espere un cauce de agua fresca?

Pregunto

¿Es más rápida la mirada que el bostezo de un cometa?
¿Aprenden los niños cuando la piedra golpea y mata?
¿De donde se desprenden las caricias que llegan a nadie?

Pregunto

¿Es capaz un piano desafinado de recorrer una pieza maestra?
¿No se olvida a menudo que la suerte no es necesaria?
¿Cuánto tiempo se consume en cada paso? ¿Y en cada regreso?

Pregunto

¿Oyen los tiranos la voz aguda de una anciana que se pudre?
¿Despiertan las cornetas a los soldados de plomo?
¿Sanan las vendas que se fabrican con piel de sapo ciego?

Pregunto

¿Qué cimientos aguantan el peso de una envidia insaciable?
¿Quién vistió a la inocencia de luto riguroso?
¿Cómo se puede oír el grito de una gacela y seguir respirando?

Pregunto

martes, 6 de marzo de 2012

¿Donde?

¿DONDE?

¿Dónde están los ángeles vestidos de azul
que acompañaron las noches de mi infancia?
¿Y esas madres con harinas en sus manos
consumidas por horas de trabajo?
¿Qué habrá sido del profesor de historia
que puso en orden mis años confundidos?
No recuerdo la primera vez que acaricié un perro
ni el primer bostezo de una tarde aburrida.
Mis tejidos ya no son los que nacieron
mis lágrimas se secaron en la última batalla.
Pienso con la lenta marcha de un tren correo
y dejo circular mis palabras en las vías de enero.
Las hojas de un periódico sin fecha, sin nombre,
envuelven mis campanas que yacen calladas.
Vislumbro a lo lejos el pan con chocolate
y las tortas de aceite con azúcar tostada
Una adolescencia de mayonesa cortada,
mesas de café adornadas con bellas rodillas
Virutas de tiempo escupidas en la niebla,
escaparates con guiñapos de paja y heno,
olor a orina de gatos, perfume de los tejados,
brechas de cantos rodados y cristales.
Sol y más sol calentando una cabeza hueca
espigas de trigo atravesadas en la garganta,
escarceos limando el pecado de la indecencia,
sexo en inútiles mandobles de pubertad.
Mentir por mentir, callar por callar, o gritar,
huyo de lo próximo, rumbo a la lejanía
y mientras más me alejo, menos me encuentro

¿Será posible distinguir el pasado del futuro?
Ambos son tierra de nadie, pisada o por pisar

sábado, 28 de enero de 2012

Janine


Janine, tus dedos son puntas de alfileres
pellizcos de migas de pan tierno
pirañas inocentes que desdeñan la carroña.
Y tu violín, pecho de madera de una alondra
el canto de un mirlo en invierno
el murmullo fresco de un coro de mujeres.

Cuando el arco ataca con notas que se beben
el aire se levanta y duerme el viento
acariciando las dunas en noche de ronda.
Y como el perro que busca la sombra
así busca el oído el sentimiento
que derraman tus yemas cuando hieren.

¿Dónde nacieron tus nudillos? ¿De qué seres?
¿De qué materia viva se hicieron?
No conozco una sima marina tan honda
ni una montaña tan alta como mil lomas
que no se despierten con  tu aliento     
pidiendo que tus frágiles manos las alimente

Sobran las palabras y las coronas en la frente
El mendigo, el rey, los que te oyeron
pisan con devoción tu mágica alfombra
tu luz de música que a todos asombra
ráfaga de vivos acordes que son fuego
galope tendido de una manada de corceles

¡Qué no salga del violín ese ángel que duerme!
Janine,  sigue lanzando globos de besos
sigue con tu arrullo de gato de angora
No dejes pasar el tiempo, aún no es hora.
Eres Eurídice y todos somos tu Orfeo
y a todos nosotros, a todos, nos perteneces.

(poema dedicado a Janine Jansen, violista)




Foto del blog:
violinjunkie.blogspot.com

domingo, 8 de enero de 2012

Lluvia de Jueves


¿Será esta lluvia de jueves la que me incendie?
Sus gotas queman los balcones de oro
y ennegrecen los vestigios de una paz hundida.

La primavera niega su inocencia, desnudándose,
enseñando los vapores de sal en sus muslos
y sus líquidos son ofrecidos en un altar de plata

Incesante, la gallina del cielo picotea las calles.
Vivaquean los escarabajos bajos las hojas
y el plomo de las nubes se derrite en cenizas

Me tumbo en un diván de esparto y miro dócil,
con mis ojos suspendidos en la cristalería
hacia una página invertebrada y translúcida

Se oyen los pies mojados, maltratando el asfalto,
niños con sobredosis de risas, calculando charcos
Los hilos de agua sucia merodean las aceras

¿Será esta lluvia de jueves la que mate mi sed?
Sus gotas dan vida a los balcones de oro
y limpian los destrozos del sol del verano

La primavera se tapa con túnica azabache,
ocultando la salada indecencia de sus muslos,
secando el líquido que le destila en rocío

La gallina se duerme entre las pajas de heno
Los escarabajos limpian sus negras tenazas
y las cenizas se transforman en nubes blancas

Despiertan los tejados
Despiertan azoteas
Despiertan los patios
Despiertan las doncellas

La ciudad huele a manzanilla
Y a dulce de membrillo.